¡Hola! Muchas gracias por la retroalimentación a la carta.
En realidad el escrito iba más dirigido a él como personaje secundario (o terciario, si se quiere) en mi vida.
No cabe duda que gracias a Dios existen madres como las nuestras que son lo suficientemente valientes para criar a sus hijos sin la ayuda de nadie más. Mi aprecio inconfundible hacia todas ellas y, sobre todo, a los niños que son víctimas colaterales de los errores de los adultos.
Un saludo para usted y felices fiestas, prettylittlehate.